viernes, 17 de abril de 2009

A ver qué me decís de esta queja para las resicendias de la vera del lago

Pre scriptum: En virtud de los poderes que me concede mi titulo de proficiency (léase profisiensei) y con todo el cariño para los inumerables de entre mis lectores con problemas con la lengua de Becks, les pongo una traducción apresurada. Podría haber hecho una exégesis del asunto en veintisiete puntos (nombrados en castellanos ordinales), con un epílogo argentino sobre la evolución de esta europa de putas, maricones, negros de varias razas y culos estrechos liberticidas. Pero la traducción es un arte noble y la difamación, insiste mi psiquiatra, es sólo que me niego a aceptar la castración. Quedan con ello.

Queridos inquilinos,


Les escribo para comunicarles que hemos recibido UNA (mayúsculas del traductor) queja sobre el ruido que hacen los niños al jugar por el lago cerca de las residencias de estudiantes.

Hagan el favor de tener en cuenta que a estas alturas del año MUCHOS (ibídem) estudiantes andan repasando para sus exámenes y como tales pediríamos que los inquilinos con niños se aseguren de que los niños no juegan cerca de las residencias de estudiantes para minimizar las molestias causadas. Endemás, ha habido alegaciones de que los niños, a ratos, carecían de supervisor y perseguían (a lo loco) a los patos y arrojando pan cerca de la orilla del lago. Esto es preocupante ya que los pájaros andan en periodo de anidación y nos preocupa EXTREMADAMENTE que este comportamiento pueda perturbar el anidamiento y causar tensión a los pájaros. Además, me preocupa que según empiecen a aparecer las crías de patos y demás palmípedos, los niños podrían estresar un mazo a las crías de ave. Además, tal comportamiento podría hacer que algún palmípedo atacara a alguno de los niños (los palmípedos son EXTREMADAMENTE fuertes).

Para terminar, para los que tienen niños pequeños, aquí hay un verdadero problema de seguridad. Andan correteando junto al agua sin supervisión y podrían caerse el lago, así que no es que sólo nos preocupe el ruido de los niños, sino que también tenemos una gran PREOCUPACIÓN por sus daños.

Muchas gracias por su comprensión y futura cooperación.

Y ya de buen rollito, esperamos que se lo hayan pasado bien en las vacaciones del Este. Nos piramos de vacaciones hasta el Jueves que viene a las 9 am.

Amables recuerdos,

PD: Puedo garantizar que la anotación anterior está libre de faltas, pues aquí en la uni sólo contratan lo mejor. Ésta, sin embargo, tendrá su buen cuarto y mitad de pifias. Ustedes ya me echan las culpas y yo se las echo al teclado. 

Complaint feedback from Lakeside Residences.

Dear Tenants, 
 
I am writing to advise that we have received a complaint about the noise created by children playing around the lake at Lakeside near the student halls of residence.
 
Please note that at this time of year many students are revising for their exams and as such we would request that any tenants with children ensure that the children do not play around the halls of residence in order to minimise the disturbance caused. Also it has been suggested that the children have at times been unsupervised and have been chasing the birds and throwing bread near to the edge of the lake. This is worrying as it is currently nesting season for the birds we are extremely concerned that this behaviour may disturb the nesting, and cause the birds distress. Furthermore, I worry that once the ducklings and goslings begin to appear, the children could put a lot of stress on the baby birds. Also such behaviour could cause a goose to attack one of them (geese are extremely strong).  
 
Finally, for those of you with small children, there is a real safety issue here. They are running around water unsupervised and could fall into the lake, so we are not only concerned about the noise from the children, but also have a great concern for their injury. 
 
Many thanks for your understanding and anticipated cooperation.
 
On a lighter note, we hope you all have a very enjoyable Easter break. We will be out of the office now until Tuesday 14th April 9am.
 
Kind regards,
 
Staff and Family Housing Team

viernes, 27 de febrero de 2009

Same again, mate

Hubo una vez en la que investigué por qué los inmigrantes ganaban menos que los nativos cuando se decidían a vender su carne y habilidades en ese destructor de documentos que los connoiseurs llamamos mercado laboral. No fue, se imaginarán, por interés humano. ¿Qué me importarán a mi las vivencias del señor guatemalteco que se aviene, por un parco estipendio, a tenerme la piscina en orden y el jardín florido? No, lejos de mí tan humanitarias consideraciones. Lo hice por dinero, y bien que le sacamos unos cuartos a la administración, y bien contentos que quedaron cuando les dijimos que en realidad los inmigrantes no estaban discriminados. Que ganaban un poco menos, pero que había esta y aquella razón para explicarlo, que nadie podía decir que no les trataran como al más español de los curritos.

Todo esto, no se confundan, lo hicimos desde un cómodo despacho, con calefacción, sin juntarnos nunca, ni de lejos, con uno de esos inmigrantes a los que investigábamos. Nunca sabes qué te pueden pegar. Pero, ay, el tiempo nos pone a todos en nuestro sitio y hasta a este cerdo le llegó su San Martín, convirtiéndome en un emigrante sin patria. Sí, llegó la hora en la que la santa providencia me expulsó de mis bares habituales, mis domingos con la play y esas carreteras por las que tanto disfruté con mi vetusto Seat Ibiza. Y entonces, nada más bajar del avión, descubrí por qué los inmigrantes, así en general, las pasan tan putas. 

Lo sabrán los lectores que hayan hecho el turista así por el extranjero. Sencillamente, y no hay manera de evitarlo, tu cociente intelectual baja sus buenos 40 puntos según cruzas la frontera. No es el idioma. Bueno, no es sólo el idioma. Tú y todo lo que has aprendido, cosas tan útiles como la zona aproximada del mercadona en la que están los macarrones, cómo pedir una caña en un bar con el ademán más cañí del mundo, cultura general y de la otra, de repente no valen nada. Eres un crío de cinco años que tiene que preguntar constantemente cómo se llama tal cosa y dónde está el baño, por favor. Joder, hace siglos que no pregunto dónde está el baño, se supone que un hombre sencillamente lo encuentra.

Pero bueno, tampoco me estoy quejando. Son sencillamente verdades inmutables, como la ley de la gravedad o la resaca del domingo. Por eso, cuando todo lo demás falla, cuando me veo sumergido en una cultura totalmente extraña y las diferencias en costumbres y horarios parecen ahogar mi capacidad de interactuar con el medio que me rodea, me refugio en lo que de común tenemos los humanos. En las cosas universales que todos compartimos, no importa de donde vengamos o a qué nos dediquemos.

Por eso escribo desde un pub. Same again,mate.